Nacido en México en 1948,  es el maestro actual de Sat Nam Rasayan. Lo aprendió de su maestro Yogi Bhajan a partir de 1978, al estilo tradicional, esto es, en silencio, sin nombrar el sistema. Bastaba con que el alumno estuviera abierto al maestro para participar de su estado de conciencia. Guru Dev Singh estuvo seis años sanando con su maestro hasta que Yogi Bhajan  le pidió que sanara.

Sant Singh Guru Dev Singh Khalsa

Harbhajan Singh Khalsa Yogiji, o Yogi Bhajan

Yogi Bhajan (1926-2004) nació de familia sikh en la región del Punjab, en la entonces India colonial inglesa. Maestro de Kundalini Yoga con 16 años, estudió posteriormente meditación y Naad Yoga con diversos maestros. En 1969 emigró a Estados Unidos para enseñar Kundalini Yoga,  Tantra Yoga Blanco y Sat Nam Rasayan.

SAT NAM RASAYAN

En Sat Nam Rasayan se trata, esencialmente, de meditar en silencio más allá de cualquier reacción; entonces, todo el entorno se transforma y  se manifiesta lo mejor de las personas.

Aprendemos a abrir un espacio meditativo que incluya nuestras sensaciones y a mantener estable la experiencia. Para disolver los bloqueos, basta con permitir que sucedan dentro del silencio.

Cuando dicha reacción desaparece, entramos en un estado de pequeño éxtasis.

LOS ORIGENES

 BENEFICIOS

LA ESCUELA INTERNACIONAL

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 Los origenes

1988

Yogi Bhajan pidió a Guru Dev Singh que creara una escuela para enseñarlo y por primera vez le puso nombre, “Sat Nam Rasayan”.

La condición fue que se diera a conocer utilizando palabras –no en silencio ni por iniciación, como antaño-.

Los estudiantes se desarrollarían mediante práctica y disciplina. Faltaban sólo tres años para el inicio de la Era de Acuario, que marcaría la transición entre el viejo paradigma pisciano (las personas se identificaba con las creencias y en la búsqueda de un dios fuera de uno mismo) y el nuevo paradigma acuariano (lo importante es la experiencia).

1989

Guru Dev Singh se trasladó a Roma, donde abrió el primer curso de Sat Nam Rasayan, pionero de los actuales. Fundó la Escuela de Sat Nam Rasayan en Ámsterdam. Enfrentó el desafío de reflejar su experiencia en palabras y de diseñar un método que permitiera a otros alcanzarla. Los “alumnos heróicos” de aquella época  pasaron dificultades para entender Sat Nam Rasayan y sólo la intuición les mantuvo.

1996

Año tras año, curso a curso, en  1996  se dio forma definitiva a  la enseñanza  tal  como se desarrolla hoy en día. Muchas cosas han cambiado desde entonces, no en el espacio meditativo, pero sí en el modo de transmitir la experiencia. Y a medida que más personas lo practican, resulta más sencillo de aprender.

  Beneficios

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 La enfermedad y las tendencias

Las  tendencias son patrones de respuesta emocional e intelectual profundamente arraigados. Definen el modo que cada cuál tiene  de vivir y entender la vida.  Se crean ya desde la primera infancia, según la familia, la educación, la cultura y las experiencias vividas. También se hallan inscritas en los genes, de modo que heredamos tendencias familiares. El modo que tenemos de enfermar depende de las tendencias de cada cual.

 

 La sanación

En estados meditativos profundos, sanador y paciente son inseparables.  La dolencia del paciente se manifiesta como sensaciones y resistencias en el sanador.  Este contempla y permite su experiencia hasta que  dichas resistencias se disuelven.  Entonces, las tendencias del paciente igualmente  se modifican.

Como resultado, algo del paciente se vuelve tolerante a su propio trastorno. Deja de reaccionar y  su organismo pone en marcha poderosos recursos de auto sanación física y emocional,  que modifican el curso de la enfermedad.

 Un sistema no centrado en el resultado

El sanador trabaja consigo mismo,  no con el otro ni con su enfermedad. Observa su reacción ante el evento y permite sus resistencias. Esto es lo único que pretende. No se preocupa del resultado, pues escapa de su control.  Será el primer sorprendido de la buena respuesta del cliente. Y el hecho de haber obtenido esa satisfacción no significa nada para la cita siguiente.  Sanar con Sat Nam Rasayan es un ejercicio de constante inocencia y humildad, como quien empieza de cero una y otra vez.

 

La escuela internacional en la actualidad ofrece cursos reglados de primer y segundo nivel en diversos países: España, Italia, Alemania,  Inglaterra, Francia, Austria, Suiza, Holanda, Bélgica,  Suecia, Noruega, Finlandia, Rusia, Eslovenia, Chequia, Grecia, Canadá, Estados Unidos, México, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia, Colombia, Paraguay, Ecuador, Marruecos, Sudáfrica, Australia, Taiwán, Japón, China  y  la India.

 

Guru Dev Singh imparte personalmente uno o dos intensivos por temporada en cada uno de estos países.  El resto de la enseñanza corre a cargo de profesores reconocidos por la escuela, con larga  experiencia como sanadores y entrenados  durante más de diez años para enseñar Sat Nam Rasayan.

 

La duración de los cursos varía algo de un país a otro, si bien ronda un año para primer nivel y dos para segundo (a razón de un encuentro mensual).  Al finalizar cada nivel  existe la posibilidad –voluntaria-  de examinarse con Gurudev y obtener una titulación no académica expedida por la Fundación.

 

Guru Dev  no acepta personalmente discípulos, ni desea iniciar a nadie. Enseña a la propia escuela; los alumnos aprenden no sólo  del maestro, sino también unos de otros. Y, por supuesto, aprenden de cada sanación realizada; hay cosas que sólo se adquieren con la practica personal.

 

En diciembre tiene lugar en Italia (antes Assis y ahora Perugia) el Festival Internacional de Sat Nam Rasayan, abierto a todos, que dura siete días y supone una inmersión intensa en el espacio. Además, los profesores se reúnen anualmente con Guru Dev en París para entrenarse juntos, tratar dudas y unificar la enseñanza.

 

Quienes enseñan Sat Nam Rasayan están entrenados a permanecer en silencio y ceñirse estrictamente a la enseñanza, evitando proyectar sus fantasías, prejuicios y creencias. La filosofía y las mezclas son  muy tentadoras, pero se convierten en resistencias.

 

En Sat Nam Rasayan, todos son alumnos. El propio Gurudev se considera un estudiante de Yogi Bhajan; tal como dice,  “una la mosca revoloteando en la oreja del elefante”.

 

Cualquier persona puede practicar Sat Nam Rasayan e integrarse en este linaje totalmente universal, abierto, libre y con vocación de servicio.  No importa qué religión se profese, o que no se tenga ninguna. El Sat Nam Rasayan es una experiencia no sistematizada, en estado puro. Practica, paciencia y disciplina serán los pilares del crecimiento.

 

El estudiante accede a un estado meditativo muy profundo, con relativa facilidad y en  poco tiempo. Esto será así porque sirve al paciente. La propia neurosis del curador aparece como una resistencia,  y ha de ser sacrificada.  Nada hay más adictivo que la neurosis. Queremos solucionarla, pero no soltarla. Nos identificamos con ella. “Somos nuestros problemas”.  Pero, a la hora de curar,  la neurosis aparece como una resistencia, y no hay más solución que renunciar a ella. “Cuando sirves –decía Yogi Bhajan-  el universo entero te sirve”.  La meditación se humaniza. Deja de ser una proeza individual, un camino de auto-iluminación, para convertirse en algo con trascendencia  a los demás.

 

El curador es libre de presentarse al público como lo crea conveniente. Decidirá por sí mismo cómo vestirse,  qué discurso utilizar, cuánto cobrar o el uso que hace de esta técnica.  También valorará si desea practicar Sat Nam Rasayan sólo o en combinación con otras terapias (naturismo, acupuntura, osteopatía, masaje...). Son muchos los médicos que lo han estudiado, y que  abren el espacio mientras operan, recetan o incluso escuchan a su paciente.  Una cosa se le pide al curador de Sat Nam Rasayan: si alguien le pregunta qué hace y de dónde lo aprendió,  debe informarle,  y si su paciente deseara conocerlo, ha de remitirle a la escuela. Es necesario, primero porque ofrece al paciente un camino de conocimiento. Segundo, porque el curador podría caer en la tentación de creerse dueño del saber y guardarlo  en secreto para mantener una posición de privilegio.

 

Aunque el Sat Nam Rasayan es un sistema de sanación, no es necesario volverse curador para aprenderlo.  Sólo una minoría de estudiantes lo usará profesionalmente. Ofrecerse “al mercado”, sanar a desconocidos y enfrentarse con enfermedades duras exige vocación y cualidades específicas. La mayoría de los estudiantes lo utiliza para meditar,  como sistema de comunicación, y para desarrollar su instinto y su sensibilidad.  Muchos practicantes son profesores de universidad, músicos o escritores,  oficinistas,  conductores... y lo usan para  realizar su profesión de modo más atento, sutil, eficaz y, desde luego, divertido. A ellos,  Guru Dev  les recomienda sanar de vez en cuando a familiares o amigos, de forma no profesional.

 

 La Escuela Internacional en la actualidad

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